• Montepedriza 2019

    En esa búsqueda de excelencia en la que vamos trabajando cada día, sabemos que parte de nuestras señas de identidad para seguir sumando, pasan por unirnos a ese concepto de zonificación y clasificación de viñedos que forma parte de muchas clasificaciones de vinos de calidad a nivel mundial.
    Distinguir aquellos viñedos que, relacionados a ciertos criterios de terroir, los consumidores puedan entender como origen de unos vinos de calidad excepcional es lo que ha hecho la D.O.Ca. Rioja, con su nueva nomenclatura de Viñedo Singular. La clasificación más TOP en Rioja otorga valor apenas a un centenar de pequeños parajes en las áreas que le competen y remarca así la excelencia de los vinos que proceden de estos terruños.
    De uno de esos viñedos singulares procede nuestro Montepedriza 2019 al que nosotros queremos presentar hoy en sociedad con nuestra definición particular de calidad: “más que singular, único”.
    Montepedriza 2019
    Edición limitada de 1960 botellas y 210 magnum
  • 12 Linajes mejor vino en Dinamarca

    La revista de referencia de vinos en Dinamarca, Din Vinguide, acaba de publicar su test de cata de Ribera del duero donde ha catado más de 96 vinos de las categorías crianzas, reservas y gran reserva. La publicación destaca la importancia de la Denominación de Origen Ribera del duero y sitúa la zona como una de las mejores y principales regiones vitivinícolas.

     

    12 linajes mejor crianza en dinamarca

    La cata organizada por Din Vinguide se realizó a ciegas por lo que los resultados, toman mayor relevación debido a que los catadores no se ven influenciados o condicionados por otra variable que no sea la calidad. En la cata se analizaron 96 vinos y nuestro vino 12 Linajes crianza 2017 ha sido elegido como mejor crianza con 93 puntos.  La naturaleza de esta gran puntuación de una cata a ciegas nos anima a continuar trabajando en la misma línea de calidad y exigencia que siempre hemos marcado en nuestras bodegas.

    Como no podría ser de otra manera, brindamos con una copa de 12 Linajes crianza por este éxito y por muchos más.

  • 12 Linajes Gran Vino de Rueda

    Sale al mercado el nuevo vino de la Bodega Garcigrande en Rueda: 12 Linajes Gran Vino de Rueda 2020

    Este vino que sale al mercado en la mayor categoría de calidad que existe en la Denominación de Origen Rueda: Gran Vino de Rueda que basa su gran diferencia en varios aspectos que lo hacen ser un vino fuera de lo común e interesante para valorar:

    • Origen: viñedo que la próxima añada ya tendrá certificado ecológico en Moraleja de Coca (Segovia). Edad de las viñas de 200 años en dos pequeños majuelos de 1 y 2 Hra. con rendimientos de 1500 – 2000 kg. Suelo arenoso con lenguas de pizarra. Muy pobre.
    • Apellido: Categoría Gran Vino de Rueda. El máximo representante de calidad y control de la Denominación de origen.
    •  Elaboración. Vendimia nocturna para que la uva esté fría y se minimicen las oxidaciones en el transporte. La noche que se vendimia 12 Linajes Gran Vino de Rueda sólo se vendimia esa parcela para que no se mezcle en el proceso con uvas de otros viñedos. Además, buscando la mínima oxidación de los mostos desde el propio viñedo, empleamos hielo seco para inertizar los remolques de transporte de uva y la tolva de recepción.
    • Edición Limitada: sólo se elaboran 3000 litros.

     

    En bodega tras recibir la uva verdejo a la temperatura adecuada se realiza un prensado directo y estabulación de sus propias borras. La fermentación la desarrollamos a bajas temperaturas para que la cinética de la misma sea lenta y paulatina buscando conservar todo el potencial aromático presente en las uvas.

    Tras la fermentación hacemos un buen trabajo de diferenciación en la búsqueda de ese Mix que nos ayude a diferenciar nuestro Gran Vino de Rueda. Parte del vino ha tenido un trabajo de batonage de las lías  y la otra parte, en  madera durante varios meses, de ahí que la añada 2020 salga ahora al mercado. Después de este periodo encontramos un vino con peso y complejo con el ensamblaje que realiza el equipo técnico y que aporta la  maduración entre el depósito y la madera. Esta última, queda en un fondo casi imperceptible, que sólo acompaña y pasa totalmente desapercibida.  Es un elemento más que suma a dar complejidad y notas minerales propias de estos blancos más hechos, más maduros y más interesantes a nivel organoléptico. La búsqueda para lograr un vino complejo, de alta intensidad aromática nos lleva a conseguir una gran expresividad frutal, con notas florales: Acacia con notas cítricas y minerales. Muy agradable su paso en boca y persistencia final.

     

     

  • Diario de Viticultor – parte 4

    Si son importantes los meses de invierno, en los que desarrollamos la poda de la viña definiendo así la arquitectura de la cepa y carga de cada planta, no son menos esenciales los trabajos que se suceden durante junio en las vides.

    Nuevo ataque a los hongos

    Junio es un mes vital para el buen desarrollo de la cepa, y es en estos días más que nunca cuando tenemos que calzarnos las botas y patear cada milímetro del suelo de nuestra Garnacha. Comenzamos el mes realizando un segundo tratamiento fitosanitario para prevenir la posible aparición de enfermedades fúngicas como el oídio y el mildiu. Como siempre, en nuestra mimada Garnacha de Montepedriza solo utilizamos azufre y cobre: trabajos 100% ecológicos en uno de nuestros viñedos más top.

    Adiós, brotes secundarios

    Durante la segunda semana de este mes comenzamos la costosa pero importantísima operación de la espergura, consistente en eliminar todos aquellos brotes considerados como secundarios y que crearían competencia con los brotes portadores de las uvas, así como generarían también un microclima adverso (falta de aireación y aumento de humedad) en la zona de racimos que favorecería el desarrollo de enfermedades y una maduración heterogénea e incompleta de la fruta.

    No todo va a ser trabajar…

    Pero es la operación que más nos gusta hacer por muchas razones: hace muy buen tiempo para disfrutar del viñedo, hay una explosión de aromas y colores por la floración, ya podemos ver nuestra futura
    cosecha… y sobre todo la recompensa final al trabajo bien hecho: la parrillada con nuestro Garnacha Montepedriza 2018. ¿Se puede pedir más? Además, junio ha querido regalarnos algo más de agua en
    este año tan seco, lo que nos ayudará a afrontar mejor los tan importantes estados fenológicos de floración y cuajado.

    Nuevo ataque a los hongos Adiós, brotes secundarios No todo va a ser trabajar…

  • Cadena Ser – entrevista María José García

    Los vinos de Bodegas Gormaz

    La elaboradora soriana se caracteriza por ostentar viñedos a un gran altitud, lo que aporta a sus creaciones muchas singularidades

    Bodegas Gormaz
    Bodegas Gormaz / Cadena SER

    En la segunda edición de ‘Un balcón a la Ribera del Duero’, vamos a conocer de la mano de nuestra maravillosa denominación de origen, la DO Ribera del Duero, los vinos que crean sus bodegas. Disfrutaremos de la máxima expresión de un trabajo explícito, cuidado, mimado. Las fabulosas creaciones de familias, de grandes y pequeñas elaboradoras, pero con un mismo sueño y en un mismo terreno. Desde el balcón de esta ribera, contemplaremos las mejores vistas y nos sentiremos unos privilegiados por poder ostentar tanta riqueza gastronómica y cultural, a tan solo un paso.

    Hoy nuestra charla ha sido con María José García de Hispanobodegas. “Abarcamos varios municipios de la Ribera soriana. Son 26 municipios en total. En la mayoría tenemos una vinculación directa con viticultores y viñedo propio. Son todo minifundios, viñedos viejos de más de 80 años. La peculiaridad que nos identifica es que estamos en una zona muy alta, sobre los 1000 metros, que da frescura. Vinos suaves con tanino sedoso, y ese ph tan bajo y esa acidez tan alta les hace ser vinos que perduran mejor con el tiempo”, refleja, antes de hablar de sus dos marcas muy diferenciadas.

    La charla al completo puede reproducirse en el siguiente audio:

     

     

  • 12 Linajes Finca los Arenales, video cata

    La enóloga del vino 12 Linajes Finca los Arenales, nos cata en este vídeo uno de los vinos más especiales de la bodega: 12 Linajes Finca los Arenales.

    Pinchar foto ver vídeo

     

    Es un vino elaborado con Tempranillo (tinta del país) en  la Ribera del Duero soriana. Su viñedo está compuesto por 19 pequeños majuelos centenarios y algunos prefiloxéricos (en total 2,61 has.) situados en la Finca Los Arenales, término municipal de Miño de San Esteban (Soria).

    Es un vino de edición limitada, exclusivo, del que se hacen muy pocas botellas y que pertenece a la colección de Viñedos Únicos de Viñedos y Bodegas Gormaz.

     

  • Es tiempo de rosados

    Reproducimos el artículo de Gastroactitud escrito por el crítico Federico Oldenburg donde realiza una selección de los 10 rosados para este verano y donde no podría faltar nuestro Valdelacierva Rosé 2020.

    No son los únicos que nos gustan, pero esta variopinta selección de 10 rosados ilustra muy bien la diversidad que presenta hoy en España esta tipología, abarcando desde cuvées de lujo, vinos parcelarios, naturales, fermentados en barrica concebidos para la guarda y otros más sencillos, de trago fresco y amable.

    Siempre puntuales a una ecuación temporal más marketiniana que rigurosamente enológica, en las semanas previas al apretón del calor la mayor parte de las bodegas que producen vinos rosados presentan al unísono sus novedades y nuevas añadas.

    Como si se abriera la veda y el verano fuera el único momento del año en que se autorizara el consumo de esta tipología.

    Sin duda, los consumidores y también la hostelería tendrán buena parte de culpa en esta injusta condena, pero bien es cierto que con la calidad y la diversidad que están alcanzando los rosados de España resulta obligado revisar la temporalidad de su consumo: su momento ya no es solo el verano, así también como su lugar ya no es el chiringuito playero.

    Son vinos para todo el año y grandes mesas y restaurantes, dependiendo de los diferentes estilos, elaboraciones, variedades … Como los que presenta esta selección –caprichosa y arbitraria– que apuntamos para esta temporada: novedades y vinos que hemos vuelto a catar y recuperamos como recomendaciones que valen bien la pena.

    Valdelacierva Rosé de Lágrima 2020

    Valdelacierva
    D.O.Ca. Rioja
    PVP: 6,90 €
    75 cl
    Emma Villajos, enóloga de Valdelacierva, confirma el buen hacer de esta bodega riojana con este rosado de garnacha cuya irresistible frescura, adornada con brillantes notas florales, viene dada en buena parte por la sabia decisión de adelantar la fecha de vendimia en la zona de Tudelilla, con el objetivo de controlar el grado y preservar los matices fragantes de la fruta. Los cuatro meses de crianza sobre lías le aportan, además, una deliciosa textura.

     

  • Diario de un viticultor – parte 3

    La lluvia que no llega

    Climatológicamente hablando, continuamos sometidos a una importante escasez de precipitaciones, lo que hace que nuestro reservorio de agua en el suelo vaya disminuyendo día tras día. A
    esto tenemos que añadirle el hecho de unas temperaturas medias más bajas de lo normal durante el mes de mayo. Todo ello está contribuyendo a que la planta tenga un desarrollo vegetativo escaso
    con respecto a otros años, lo cual marca un retraso total en el ciclo fenológico del viñedo de algo más de diez días.

    La importancia de las raíces

    Nuestra Montepedriza, como buena garnacha vieja cuyo sistema radicular profundiza a más de metro y medio, sigue resistiendo este año tan escaso de agua sin ningún problema.
    No obstante, como cuidadores de la viña, nuestra labor en estos momentos complicados es la de ayudarla a soportar lo mejor posible la sequía y, para ello, eliminar todo tipo de competencia por los recursos hídricos que le pudiera causar la vegetación adventicia.

    Desbrozar… ¡y festejar!

    Así que este mes toca labrar suelo y volver a coger desbrozadoras para mantener todos los recursos hídricos disponibles para nuestra garnacha. Y nos preparamos para la siguiente labor… que ya tenemos programada para el 1 de Junio: la espergura (es decir, la poda en verde), de la que el mes que viene os contaremos más. ¡Ah!, por si no lo sabíais: aquí, una vez terminada la espergura, se celebra con chuletillas al
    sarmiento y un Garnacha Montepedriza 2018. ¡¡¡Estáis invitados!!!

  • Viñedo embotellados

    De volumen a valor. Es el cambio radical de la ecuación, de la razón de ser, de Bodegas Valdelacierva. A partir de una antigua cooperativa de cuatro socios en Navarrete, Valdelacierva comenzó a dejar de aprovisionar a lineales de alimentación para centrarse en los vinos de mayor valor añadido y en el canal de la hostelería, con un grupo de viticultores muy vinculados al proyecto y con una selección de viñedos concretos con personalidad de zona y parcela, que son hoy la clave de la amplia gama de vinos con que trabaja la bodega: «Hacerse pequeño es hacerse mejor», escribía hace poco Víctor de la Serna a propósito de la bodega.

             

    El cambio no se produjo de la noche a la mañana, sino lentamente con la incorporación de Emma Villajos como directora técnica en el año 2007 y con una apuesta por viñedos especiales focalizados en municipios históricos de la Sonsierra, como San Vicente, Briñas o Baños de Ebro, y de Tudelilla, donde Valdelacierva explota el potencial de las garnachas de la zona. Valdelacierva pertenece al grupo Hispano Bodegas, que además de Rioja trabaja los blancos en Rueda y tintos en la Ribera del Duero soriana. Emma Villajos presentó el jueves por la noche para el club de catas de lomejordelvinoderioja.com la gama casi al completo de Valdelacierva en Rioja, siete vinos, casi todos ligados a viñedos concretos, junto con una sorpresa fuera de programa, el 12 Linajes de la Ribera del Duero: «Soy de Madrid y desde el primer momento quedé sorprendida por la extraordinaria diversidad que hay en Rioja y por la profesionalidad de sus viticultores, en nuestro caso de un grupo con el que trabajamos a largo plazo y que son la pieza fundamental de nuestro proyecto», explicó la enóloga.

    La cata comenzó en Tudelilla, con el Valdelacierva Rosado 2019, cuyas uvas la enóloga obtiene de una finca a 625 metros de altitud en un suelo característico de canto rodado. Fresco, con una acidez muy agradable, combina las notas de fresa con flores blancas, que la enóloga trabaja con sus lías para obtener volumen en boca. Valdelacierva 5 Renques 2017 es el crianza de la casa, «el vino esencial», que va más allá del ‘tradicional’ crianza de Rioja, con la fruta como protagonista y con potencia e intensidad: «Las primeras añadas las hacíamos con una selección de viñedos de Rioja Alavesa, pero ahora trabajamos con dos viñedos de San Vicente, uno de la zona alta, más fresco, y otro a 425 metros que nos ofrecen un ensamble perfecto de tempranillos», detalló Villajos.

    Valdelacierva Reserva Edición Limitada 2017 completa la gama más ‘convencional’, con un vino en que tanto la fruta como la madera tienen protagonismo, pero en el que de nuevo la madurez de la uva, junto con una interesante mezcla varietal, dejan claro que el estilo Valdelacierva no es el clásico de Rioja. El vino comenzó en sus añadas anteriores siendo un 100% tempranillo, pero en la actualidad mezcla a tercios tempranillo, graciano y maturana tinta: «Es un viñedo de Tudelilla, un pueblo vitícola que hemos ido descubriendo y que con la combinación varietal nos ofrece mucha complejidad con un toque de monte bajo, de tomillo, muy característico y especial». Valdelacierva Grano a Grano 2018 es un parcelario que nació con la añada 2015 como un «experimento» que la enóloga trasladó luego a Ribera del Duero: «Nos juntamos diez personas en vendimia para desgranar uno a uno cada grano de una producción de 1.500 kilos». Villajos utiliza el viñedo de una parcela, ‘Salmuera’ de Baños de Ebro, que prácticamente todas las añadas se corre en floración y ofrece unos racimos pequeños y sueltos. El vino combina la fruta del tempranillo, no excesivamente intenso, con notas especiadas y, sobre todo, con mucha elegancia. Muy redondo.

    Del tempranillo a la garnacha, con dos parcelarios de Tudelilla. Valdelacierva Garnacha 2018 y Montepedriza 2018: «Lo de Tudelilla para mí fue un ‘flechazo’; me enseñó uno de nuestros viticultores su viñedo, Montepedriza, plantado hace 84 años, y tuve claro que teníamos que trabajar la garnacha de esos suelos pedregosos», explicó Villajos. Los vinos son ‘parientes’ cercanos, con una garnacha menos expresiva de inicio en el primer caso, pero que poco a poco se va abriendo en la copa y sacando las notas de fresa combinadas con especiados de monte bajo. Montepedriza es uno de los vinos de la noche, largo, mineral y fresco.

    Y para terminar otros dos tempranillos de muy distinta procedencia. El primero, Valdelacierva Cantogordo 2018, un parcelario de un viñedo de 60 años de Samaniego, profundo, intenso, que la enóloga cría en bocoyes de roble francés de 500 litros y que, pese a una larga estancia en botella, muestra mucha intensidad y juventud. Con 12 Linajes Finca los Arenales 2018 (de Bodegas Gormaz) la cata da un giro hacia la rusticidad soriana: «Son pequeñísimos majuelos, varios de ellos prefiloxéricos y de una viticultura casi extrema a 1.000 metros del altitud», explicó la enóloga. «Quería poner este vino como broche final, como una sorpresa fuera de programa». Concentrado, fresco, un vinazo que demuestra que cada zona, cada pueblo y cada viñedo tiene su propia personalidad.

    Enlace al artículo original: https://www.lomejordelvinoderioja.com/catas/valdelacierva-protagonista-club-20210521223607-nt.html

    Enlace galería de fotos de la cata: https://www.lomejordelvinoderioja.com/catas/bodegas-valdelacierva-protagonista-club-catas-20210521101630-ga.html#photo-gallery-group-0

  • Diario de un viticultor – parte 2

    ¡A por los hongos!

    Tras un otoño y un invierno inusualmente secos, es el momento de comenzar los tratamientos preventivos de la vid.

     

    El agua que no llega

    En abril, aguas mil, reza el refrán. Sin embargo, este 2021 se está caracterizando por un invierno y una primavera con una importante baja tasa de precipitaciones. En lo que respecta al periodo de otoño e invierno (desde final de caída de hoja de 2020), apenas llegamos a los 100 litros, y en lo que va de primavera tan solo hemos registrado 18 litros. Pese a la escasez hídrica de este año, la brotación de la vid no presenta ninguna anomalía, y aquí en Montepedriza ya podemos disfrutar de entre 5 y 10 centímetros de longitud del brote.

    Lucha contra el oidio

    Y es ahora el mejor momento para que, junto a José Luis, nuestro viticultor, realicemos el primer tratamiento preventivo anti-oídio con azufre. Es muy importante posicionar este primer tratamiento cuando nos encontramos con este desarrollo de brote, ya que es en estos momentos cuando el hongo que ha invernado en forma de micelio dentro de la yema comienza a desarrollarse produciendo conidias que, transportadas por el viento, propagan la enfermedad a todos los órganos verdes de la planta.

    Con mucho mimo

    La garnacha de Montepedriza es algo muy especial. Por eso la mimamos en todos sus pasos y realizamos los tratamientos de azufre de forma muy cuidadosa, con mochila. Así, reducimos el paso de maquinaria pesada sobre el viñedo, lo que contribuiría a la compactación del suelo. En nuestra garnacha únicamente entra el

    tractor para realizar el labrado del suelo, todas las demás operaciones se realizan de forma manual. Y es que es tanto el cariño que le tenemos a este gran viñedo que en muchas operaciones participamos personalmente.

  • Cuando hacerse pequeño, es hacerse mejor

    Hoy queremos reproducir el artículo publicado en el diario El mundo de uno de los grades periodistas y críticos de este país, Víctor de la Serna, sobre la cata de los vinos de nuestra bodega Valdelacierva, Rioja.

    victor de la serna valdelacierva vino rioja el mundo

    De la cantidad viene la ganancia. En el mundo gastronómico español esa creencia ha estado en el origen de mucha cantidad -de vino, de aceite, de jamones … – y de mucha mediocridad. Ya se ha comentado aquí varias veces, y también cómo estamos saliendo de aquella masificación, produciendo menos pero mejor, dejando muchas prácticas industriales y recuperando otras artesanales. Hace apenas un mes nos hacíamos eco de la queja de la asociación de los productores pequeños, Bodegas Familiares de Rioja, sobre la desaparición de 53 bodegas y de casi 3.000 viticultores durante los últimos 1 O años, «por una política basada más en la producción de cantidad en lugar de calidad, las complicaciones burocráticas y la falta de apoyo institucional para el modelo de negocio familiar. Es cierto: a los pequeños se les ayuda poco, pero en toda España los que están sobreviviendo -y no digamos al año de la pandemia, cuando han caído las ventas más que en cualquier otro país porque este es el país donde más porcentaje de vino se vende en la hostelería, y esa ha estado cerrada o semicerrada en casi todas partes- lo logran a base de calidad y autenticidad.

    Otro camino, quizá aún más arduo, es el de los grupos productores de gran tamaño que aceptan reducirse, decrecer, para pasar a desarrollar vinos de mucha más clase -y más valor añadido ­procedentes de una sola viña, o un solo paraje, o de cepas muy viejas, y con métodos mucho más naturales. Hace ya dos años que presentamos en EL MUNDO uno de esos -escasos–grupos que se hacen intencionadamente más pequeños, y acabamos de volver a catar sus productos. Es un camino original y alentador, que deberían emprender más bodegas.

    Este grupo, Hispanobodegas, se formó hace pocos años con bodegas en Rioja – Valdelacierva-, la Ribera del Duero soriana – Gormaz- y Rueda  -Garcigrande- y fue proyectado inicialmente para una gran producción de vinos de gama media. Ya no, al menos en las dos primeras bodegas, ya que el proceso no parece haber empezado en la de Rueda. Para hacerse una idea, entre Valdelacierva y Gormaz -la antigua cooperativa de San Esteban de Gormaz, privatizada en 2004- controlan más de 400 hectáreas. A lo grande, como aquí se gastaba: con esa superficie se pueden producir en esas zonas más de tres millones de botellas al año. Y eso, tirando por lo bajo. Otra decisión importante en su transformación: no hacerlo de ningún modo al estilo años 90, también llamado estilo Parker, que tantos partidarios y practicantes ha tenido, sobre todo en la Ribera. Ya saben: es a base de lujosas sopas de roble. En vez de ello han hecho un examen a fondo de su excelente patrimonio vitícola para identificar las viñas con potencial de finura y personalidad, mediante un estudio detenido de sus suelos y orientaciones, cuyas uvas se ensamblan en cuvées de tamaño modesto, o en algunos casos se elaboran desde una única parcela.

    Hace dos años, cuando los catamos por primera vez, eran menos numerosos los vinos de un solo lugar que elaboraban, pero con la nueva reglamentación de Rioja han registrado ya 10 viñedos singulares
    (aunque ellos prefieren llamarlos únicos) y están sacando al mercado lotes inhabitualmente pequeños: vinos que sólo dan para 1.000, 2.000, 3.000 botellas … Valdelacierva, basada en Navarrete, tiene lo esencial de sus viñas en la Sonsierra y en Rioja Alavesa, a las que ha añadido viejas parcelas de garnacha en Tudelilla. Gormaz, en la parte más oriental, alta y fría de la Ribera, las tiene en localidades que ya van adquiriendo renombre, como Atauta o Alcubilla de Avellaneda.

    Las mujeres, cuya sensibilidad está desempeñando un papel cada día mayor en el desarrollo del viñedo y las bodegas españolas en la buena dirección, parecen importantes en esta empresa. Dos de ellas, Raquel Ruiz y la enóloga Emma Villajos, dirigieron el otro día una cata en  Madrid que amplió el abanico de sus vinos, siempre con esas virtudes que descubrimos en 2019: delicadeza en el trato de la uva (grandes tinas de madera y barricas), poca extracción, roble francés no nuevo, que m¡µ-ca muy poco el producto. En medio de tanta noticia negativa en el mundo del vino -nos han llegado noticias de más de una situación grave-, este reencuentro ha supuesto la alegría de comprobar que se puede hacer, y que es uno de los modelos de reconversión hacia la calidad y el terruño del desequilibrado sector vitivinícola español.
    Nos han impresionado mucho, de la bodega  riojana, el delicado Valdelacierva Grano a Grano, un tempranillo de la Finca La Botija en Baños de Ebro, cuyas uvas se despalillan totalmente a mano para mantenerlas enteras y culminar una maceración intracelular impecable, y el fresco Valdelacierva Montepedriza, uno de esos viñedos únicos, de cepas de garnacha con 85 años en Tudelilla. Por su parte, Gormaz, bajo su marca 12 Linajes, hace también un notable Grano a Grano del ya legendario paraje de Valdegatiles en Atauta. Y pronto saldrá al mercado el finísimo 12 Linajes Senda de la Estación 2019, nuevo vino de una finura borgoñona.
    No son aún vinos muy conocidos, pero merece la pena buscarlos …

  • Las diferencias entre los vinos de Rioja y Ribera del Duero por Cocinillas

    Reproducimos el artículo de Laura S. Lara en El Español, cocinillas.

    La tipicidad de los vinos de Rioja y Ribera del Duero ha dejado de ser una característica que permita su diferenciación. El cambio climático, las tendencias en el estilo de los vinos y la globalización, entre otros factores, hacen que cada vez haya más vinos distintos entre sí e imposibles de etiquetar dentro de una misma región. Que a Rioja se la conozca como la tierra de los mil vinos no es casual.

    Hoy en día es muy difícil establecer las diferencias entre estas dos grandes denominaciones de origen, así que no te frustres si no lo consigues. Los vinos de ambas D. O. se parecen, y mucho, porque utilizan la misma uva (tempranillo) y comparten suelos arcillosos y con calcio, pero tienen matices diferenciadores, tanto en la teoría como en la práctica, que no debes pasar por alto si quieres aprender a valorar cada uno de ellos en su propia disparidad.

    1. El valor de las añadas

    “Un buen aficionado al mundo del vino debe conocer la calificación de las últimas añadas en sus Denominaciones de Origen preferidas”, dice Raquel Ruiz Espinosa, directora de Marketing y Comunicación de Hispanobodegas, que elabora vinos en Rioja (Bodegas Valdelacierva) y también en Ribera del Duero (Bodegas Gormaz). Es decir, si ha sido Buena, Muy Buena o Excelente. “Pero no sólo eso, también es importante que sepa que esa calificación sirve exclusivamente para esa Denominación de Origen en concreto, que cada región tiene una diferente cada año”.

    2. Rioja es D. O. Calificada y Ribera del Duero no

    Esto significa que los vinos de Rioja pertenecen a un escalón superior, según la nueva Ley del Vino, que certifica que estos han alcanzado altas cotas de calidad durante un dilatado periodo de tiempo (más de 10 años). La primera D. O. en conseguir la coletilla de Ca. fue Rioja, en 1991. Después Priorat, en el 2000.

    Ambas siglas garantizan que el vino está certificado por un consejo regulador y que cumple altos niveles de calidad pero, además, la D. O. Ca. impide que pueda venderse vino a granel y garantiza que todos sus productos se comercialicen embotellados en bodegas situadas dentro de la zona de producción, entre otras cosas.

    La D. O. Ca. Rioja es más antigua que la D. O. Ribera del Duero y la clasificación de los vinos también es diferente. En Rioja, por ejemplo, existen ‘viñedos singulares’ calificados, en Ribera no.

    3. En Rioja no se hacen vinos jóvenes con madera, en Ribera sí

    No se hacen porque no lo permite la regulación riojana. En Ribera, los vinos jóvenes con un ligero paso por barrica llevan la etiqueta de Roble, y son tintos que han conseguido cambiar el panorama vitivinícola español, ya que cuentan con todo el atractivo de su juventud, pero aportan un toque de madera que los hace más fáciles de beber y ligeramente más complejos.

    4. ¿Tempranillo o tinta del país?

    “Es la misma variedad pero en cada región se llama de una manera”, explica Ruiz Espinosa. “Sus comportamientos son igualmente diferentes, y esto es lo que le da sentido a cada denominación”.

    Además de la tempranillo, el resto de variedades de uva permitidas para tintos y blancos son diferentes en cada D. O. De hecho, hasta hace apenas un par de años, en Ribera no se podían elaborar blancos, algo que ha cambiado desde que se autorizara el uso de la albillo mayor.

    5. El clima marca la diferencia

    Si tenemos la misma uva, bodegas con instalaciones similares y enólogos igual de formados, ¿cómo pueden ser los vinos tan diferentes entre Rioja y Ribera?

    Es muy fácil de entender. Todo tiene que ver con el clima. “En la D. O. Rioja, que abarca los municipios de La Rioja, Álava y Navarra, enmarcadas por el Ebro, existen tres influencias climáticas: la continental, la atlántica y la mediterránea, y esta última proporciona una suavidad que en los vinos se traduce en una elegancia y una finura increíble y difícilmente igualable”, aclara la responsable de Hispanobodegas.

    El caso de Ribera es diferente. Aquí es el Duero el que marca los contrastes entre los viñedos situados en Burgos, Valladolid, Soria o Segovia. “La mayor ‘brusquedad’ climática da lugar a vinos más potentes, aromáticos, estructurados y con un tanino más marcado. Ribera es como un ‘sándwich’ entre heladas, se vive al filo con riesgo de hielos tardíos en mayo y tempranos en septiembre”, añade.

    El ciclo vegetativo en esta parte, por tanto, es mucho más corto, con contrastes térmicos entre el día y la noche de hasta 30 grados, pues a lo anterior hay que añadir una altitud media de unos 800 metros, frente a los 400/500 de Rioja. Esta singularidad permite una espectacular síntesis de polifenoles. “El resultado son vinos menos finos, pero con una carga aromática y estructural muy potente”.

    En resumen: taninos finos y elegancia de Rioja vs. taninos rudos y potencia de Ribera.

    6. Crianza, Reserva y Gran Reserva

    En Rioja, estas categorías que tienen que ver con el tiempo que el vino pase en contacto con la madera y no con la calidad (ojo), están permitidas para barricas de 225 l (las tradicionales), mientras que los Robles de Ribera del Duero se pueden criar en barricas desde 225 a 600 l.

    7. El vocabulario de la viña y el laboreo también es dispar

    Lo que en Rioja se conoce como renques, en Ribera del Duero son líneos; las cepas de una son los majuelos en la otra; las tijeras son corquetes; los uveros, pulgares… Los reversos del castellano no tienen límites en el viñedo.

    8. Cuestión de precios

    “Aquí funciona la oferta y demanda. En Rioja hay más superficie de viñedo, más bodegas y más vinos, la oferta es mayor. En Ribera hay menos uvas, menos producción debido a esas temperaturas extremas, menos de todo, y los precios de los vinos aumentan”, opina Ruiz Espinosa. Tanto es así que muchos bodegueros aseguran que, hoy, producir vino a partir de viñedos propios cuesta el doble en Ribera del Duero que en Rioja.

    Claves para diferenciar Rioja de Ribera en la copa

    En primer lugar, prestando atención al color. Ribera del Duero suele presentar colores más intensos, capas más altas. Y esto tiene que ver con los componentes fenólicos de la uva, que en esta región del mapa aporta tonalidades más azuladas, mientras que en Rioja viran hacia la gama de los rojos y granates.

    En nariz también se aprecian diferencias básicas que te pueden ayudar a determinar, a ciegas, si lo que tienes delante es un Rioja o un Ribera. Sin tener en cuenta las características propias y diferenciadoras de todas las subzonas de cada una de las denominaciones, porque eso sería una especie de suicidio enológico, los matices que solemos encontrar en los vinos de Ribera del Duero nos recuerdan a los frutos del bosque, al yogur de fruta, incluso al regaliz. Rioja, por su parte, huele a fruta roja, a fresa, a frambuesa, y también a flores. Siempre generalizando.

    En boca está la dificultad, pues además del clima y la tierra, la forma de elaborar de cada bodega tiene mucho que decir. Más o menos tanino, más o menos presencia de madera, más o menos ligereza… Todo depende. Pero si lo que buscas es sorprender a tu cuñado en la próxima reunión familiar, apunta esto: los vinos de Rioja presumen de tener menos estructura y ser más sutiles, más afrutados y más fáciles de beber. Mientras que en el caso de la Ribera del Duero, la temperatura extrema genera una mayor concentración en la uva, lo que se traduce en más cuerpo, más intensidad, en vinos muy marcados por la identidad del terruño aunque no por ello menos elegantes.

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